martes, 2 de febrero de 2016

LAS PULSACIONES EN EL ENTRENAMIENTO AEROBICO



Tomado de la página www.hepltrainer.com
 
Las pulsaciones a las que late nuestro corazón es una medida bastante fiable acerca del ritmo al que nos estamos entrenando. Es un método de medición sencillo y muy extendido.



La teoría


Cuando realizamos una actividad física, nuestros músculos demandan oxígeno para ser utilizado como combustible. Producen desechos de esa combustión y todo ese material debe ser suministrado y eliminado a través de la sangre. De todo esto se encarga el corazón.

Cuanta mayor es la intensidad mayor debe ser la cantidad de sangre que fluye hacia los músculos. De esta manera, nuestro corazón aumenta el número de latidos por minuto (frecuencia cardíaca) para satisfacer toda esta demanda.
La práctica

La teoría dice que si demandamos energía, nuestro corazón aumenta su velocidad y satisface esa demanda. Sin embargo, en la práctica esto no es así de sencillo. No somos máquinas y por lo tanto, la capacidad de funcionar a unos límites es finita, es decir nos cansamos y debemos detenernos porque nos quedamos sin combustible.



Deportistas principiantes

Cuando somos principiantes, nuestro sistema circulatorio es poco eficiente. No estamos acostumbrados a grandes esfuerzos, por lo tanto, nuestros pulmones, toman poco oxígeno y nuestro corazón es pequeño.

Con la práctica deportiva, vamos ganando en eficiencia, nuestros pulmones son capaces de absorber cada vez más oxígeno y nuestro corazón se hace más grande y fuerte y por lo tanto aumenta su capacidad para satisfacer la demanda de nuestros músculos.

Cuando comenzamos a practicar deporte, cualquier esfuerzo prolongado hace que nuestra frecuencia cardíaca alcance niveles altos, nuestra respiración también se acelera. Es algo normal y a todos nos ha ocurrido. Tenemos poca resistencia porque no podemos satisfacer las demandas de nuestros músculos.

Es decir, cuando somo principiantes vamos casi siempre al límite y cualquier esfuerzo extra nos hace detenernos porque necesitaremos descansar. Nuestras pulsaciones serán muy altas a poco que nos excedamos un poco.

Por lo tanto, el entrenamiento que todo deportista debe realizar al principio está encaminado a mejorar su eficiencia energética. Esto se consigue realizando entrenamientos a ritmo suave y de larga duración. Una persona que comienza no es capaz de aguantar mucho tiempo ejercitándose a una elevada intensidad. En estos casos el entrenamiento por pulsaciones es poco fiable porque enseguida alcanzamos niveles muy altos.



Deportistas intermedios y avanzados 

Con el paso del tiempo, nos hacemos más eficientes. Nuestro corazón ha crecido, se ha hecho más fuerte. Somos capaces de hacer esfuerzos con un pequeño aumento de nuestras pulsaciones y somos capaces de aguantar más tiempo ejercitándonos a pulsaciones elevadas.

Las principales diferencias entre un deportista principiante y uno intermedio o avanzado. Su capacidad para aguantar esfuerzos prolongados y de larga duración. Es capaz de aumentar sus pulsaciones ante un esfuerzo grande y volver a un ritmo menor sin que para ello tengamos que detener el entrenamiento.

Un deportista es más eficiente que una persona sedentaria. Es capaz de realizar esfuerzos mayores con un menor gasto energético. Se recupera mucho mejor de un esfuerzo elevado o es capaz de alternar esfuerzos medios y elevados durante espacios de tiempo prolongado.

Por eso, cuando ya tenemos cierta forma física, podemos comenzar a entrenar a diferentes intensidades pues nuestro cuerpo las podrá asimilar. Antes incluso podría ser perjudicial.

Resumen

Las pulsaciones de nuestro corazón determinan la intensidad de nuestro esfuerzo. Cuando somos principiantes, cualquier esfuerzo pequeño hace que nuestro corazón eleve mucho sus pulsaciones. Debemos ser cuidadosos con el ritmo al que entrenamos. Cuando tenemos experiencia, nuestro corazón late más despacio y es capaz de aguantar esfuerzos mayores durante más tiempo. El ritmo al que entrenamos puede aumentar y es recomendable forzar a nuestro cuerpo hasta el límite.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

LOS ANTI-INFLAMATORIOS ¿AYUDAN O PERJUDICAN?


Muy usados en el mundo del deporte pero ¿qué hacen en una lesión tendinosa? ¿Son necesarios?
Tomado de la pagina www.running.es


Por 

 el Jueves, 18-09-2014 en 

Existen muchas marcas de anti-inflamatorios en el mercado y muchos deportistas hacen un uso indiscriminado de ellos. Casi cualquier dolor o molestia es susceptible de ser tratado (sin consultar a un médico) con un anti-inflamatorio. Y el dolor se va, o no, pero ¿sabemos realmente qué es lo que nos pasa y qué hace el anti inflamatorio en nuestro cuerpo?
En primer lugar, tenemos que diferenciar los dos tipos principales de anti inflamatorios: los esteroideos y los no-esteroideos (AINEs). Los primeros no están al alcance sin receta médica y, además, dan positivo en los controles anti-doping así que no deberíamos hacer uso de ellos a menos que el médico lo estime muy oportuno. Pero los segundos, los famosos AINEs, sí están disponibles sin receta médica y se suele abusar de ellos. Dentro de esta categoría están los famosos ácido acetilsalicílico (Aspirina) y el ibuprofeno, aunque hay muchos más.
Estos antiinflamatorios tienen entre sus “víctimas” a las prostaglandinas. Las prostaglandinas se encargan de varias funciones, entre ellas la vasodilatación que permite que llegue más sangre a los tendones. Es decir, el uso de anti inflamatorios disminuye la presencia de prostaglandinas y esto es un problema para la irrigación de los tendones.
Se sabe que el tendón, de por sí, tiene muy poco aporte de sangre. Esta es una de las razones por las que sus lesiones tardan tanto en curar. Pero también se sabe que el tendón aumenta su circulación sanguínea hasta diez veces más a causa del ejercicio físico. Cuanto más ejercicio físico (y más intenso), mejor aporte sanguíneo tendrán nuestros tendones. Pero si el ejercicio físico es escaso o de poca intensidad, los tendones recibirán muy poca sangre y, como consecuencia, tendrán pocas opciones de repararse en caso de lesión.
Si a esta falta de irrigación sanguínea se le suma el uso de medicamentos anti inflamatorios, el panorama de curación del tendón aparece muy oscuro y se entra en un círculo vicioso del que resulta muy difícil salir: el tendón duele, por lo tanto tomo anti-inflamatorio y no hago ejercicio, cada vez le llega menos sangre, por lo tanto no se cura y cuando vuelvo a empezar me duele de nuevo.
Entonces, ¿qué se debe hacer para evitar este círculo vicioso y recuperarnos de una lesión tendinosa? En primer lugar, no tomar anti-inflamatorios y, en segundo lugar, hacer ejercicio tan intenso como la lesión nos lo permita en este momento.
De hecho, el ejercicio físico puede aumentar el aporte sanguíneo incluso cuando no se trabaja un tendón en particular. Es decir, si tienes una lesión en el tendón de Aquiles izquierdo y te duele tanto que no puedes hacer nada con él, trabaja el derecho y te ayudará a recuperarte de la lesión en el izquierdo.
Luego ponte de puntillas, camina, salta a la cuerda y ve progresando en tu rutina de ejercicios (tanto en tiempo como en intensidad) a medida que el tendón responda bien. Pero ármate de paciencia porque los tendones tardan en recuperar incluso sin el “freno” de los anti-inflamatorios.
Ahora que ya sabes qué hacen los anti-inflamatorios en tu cuerpo cuando padeces una lesión tendinosa, ¿volverás a tomarlos?

sábado, 1 de agosto de 2015

TALALGIA, DOLOR EN EL TALON

tomado de la página Atletas.info
 
Si sufres con frecuencia dolor en el talón, en esta nota te contamos con qué lesiones está relacionado este síntoma, cómo prevenir la inflamación en la zona y que estiramiento debés realizar.

 

El dolor en el talón suele aparecer a la mañana temprano o un tiempo después de haber terminado de entrenar. En raras oportunidades aparece mientras se realiza actividad física y puede estar relacionado con lesiones por sobre entrenamiento como la fascitis plantar.

La talalgia se caracteriza por un dolor localizado en el talón del pie. Es punzante, incomodo y suele doler solo al pisar, disminuyendo cuando se permanece en reposo. La molestia suele aparecen por la inflamación de la fascia que es un tejido grueso que recubre el hueso del talón. Esta inflamación, puede ser, el primer signo de una fasictis plantar.

 

Inflamación en el talón:

Conoce las causas más frecuentes.
  • Entrenar en superficies duras como el asfalto.
  • Correr fondos son demasiada frecuencia.
  • Inflamación en el tendón de Aquiles.
  • Mala técnica de corrida. Taloneo al correr.
  • Falta de amortiguación en las zapatillas o el calzado diario.

 

Lesiones que producen dolor en el talón:

  • Inflamación en el tendón de Aquiles.
  • Espolón Calcáneo.
  • Hinchazón de la bursa en la parte posterior del hueso del talón bajo el tendón de Aquiles (bursitis).
  • Fascitis Plantar.
  • Fractura del hueso calcáneo por un traumatismo, golpe o por estrés.

 

Prevención:

Para evitar la inflamación del talón debes tener cuidados relacionados con la disminución del impacto, un buen estiramiento y recuperación. Utilizar un calzado con buena amortiguación te ayudará a que tus talones sufran menos el impacto contra el suelo cuando corrés. Otro punto fundamental es que elongues correctamente el tren superior para evitar sobrecarga o rigidez muscular.

Evita correr por asfalto lo más posible. Intenta correr por superficies menos duras como el pasto, tierra o pistas de atletismo. Para evitar sobrecargas es fundamental que respetes los períodos de descanso y si puedes realiza actividades complementarias como natación o ciclismo para disminuir la cantidad de entrenamientos de corrida que son los que generan mayor desgaste muscular.

 

Estiramiento:

  • Apoya tus manos sobre  la pared o una mesa que esté frente a vos.
  • Adelanta una pierna y flexionala suavemente, dejando la otra estirada atrás.
  • La pierna de atrás debe quedar tirante para estirar la pantorrilla.
  • Manten15 segundos y estira la otra pierna.
Al realizar este trabajo debes sentir tenso el tendón de Aquiles de la pierna que estás elongando.

ANABOLISMO Y CATABOLISMO EN LOS CORREDORES



A diferencia de lo que pasa en el mundo del running, es realmente raro que un fisiculturista desconozca que significa el anabolismo y el catabolismo.


Sin embargo, el anabolismo y catabolismo no son términos reservados a los fisiculturistas  y de hecho son importantes para cualquier deportista, incluídos los corredores.


Para evitar confusiones, vale aclarar que,  el anabolismo no tiene absolutamente nada que ver con el uso de sustancias prohibidas ni dopaje. Tanto el anabolismo como el catabolismo, son procesos que suceden en el cuerpo de todas las personas de manera natural.


Metabolismo


Antes de comenzar a explicar de que se trata el anabolismo y el catabolismo, resulta necesario hablar brevemente del metabolismo.

El metabolismo es un conjunto de reacciones químicas que tienen lugar en las células de nuestro cuerpo, que transforman la energía que contienen los alimentos que ingerimos,  en el combustible que necesitamos para funcionar (respirar, digerir, movernos, etc).

Aunque no nos demos cuenta, constantemente se producen en nuestro cuerpo, miles de reacciones metabólicas en forma simultánea todas ellas reguladas por el organismo, que hacen posible que nuestras células estén sanas y funcionen correctamente.


El metabolismo funciona de dos maneras, a través del catabolismo y el anabolismo:

Anabolismo  y anabolismo muscular



El anabolismo es la sucesión de reacciones químicas que construyen o sintetizan moléculas a partir de componentes mas pequeños. Así, a  través del anabolismo se sintetizan componentes celulares, se mantienen los tejidos corporales y se crean reservas de energía para uso futuro.


Para poder realizar estas reacciones, es necesario de los suministros que provee el catabolismo.


Para explicarlo de una manera simple,  el anabolismo muscular es el desarrollo del músculo.

Catabolismo  y catabolismo muscular



El catabolismo hace la otra mitad del metabolismo, y es esencial para el adecuado funcionamiento del anabolismo, ya que los procesos catabólicos, como la digestión, son los responsables de descomponer grandes complejos moleculares y convertirlos en formas mas simples para que puedan ser utilizados como matería prima y  energía en los procesos anabólicos.


Así, mientras el anabolismo es el responsable de contruir nuevas moléculas, el catabolismo es responsable de descomponer otras.


Hay muchas hormonas que están relacionadas con el metabolismo, y suelen ser categorizadas como anabólicas o catabólicas según en que proceso colaboren, pero de ello hablaremos en otra nota.


El catabolismo muscular, es básicamente, la degradación del músculo para suministrar la energía necesaria para realizar una determinada actividad.


Anabolismo y catabolismo muscular en corredores



Ambos conceptos tienen relevancia durante toda la vida de un corredor, pero revisten una importancia suprema en dos situaciones concretas: mientras entrenamos y mientras nos recuperamos.

a) Mientras entrenamos:


Cuando corremos, necesitamos de energía suficiente para poder movernos y para que la totalidad de los procesos metábolicos funcionen correctamente. Para ello, necesitamos de nutrientes que deben ser suministrados a través de nuestra dieta.


Si debido a una mala alimentación o como consecuencia de una actividad física prolongada, nuestro cuerpo no dispone de los nutrientes necesarios para funcionar, comenzará a destruir músculo como forma de obtener energía, es decir entramos en estado catabólico.

b) Mientras nos recuperamos:


Al entrenar, se producen pequeños desgarros en los músculos y mientras descansamos nuestro cuerpo comienza a repararlos, lo que nos permite hacernos más grandes, más rápidos y/o mas  fuertes (dependiendo de como entrenemos).


Cuando nuestro cuerpo se está reparando, se encuentra en un estado anabólico; ya que esta vía metabólica es la que nos permite reparar estas fibras musculares y estimular el crecimiento muscular.


Para que nuestro cuerpo pueda realizar este proceso anabólico y recuperarnos mas rápido, necesita de una adecuada cantidad de energía y nutrientes que debe ser entregado a través de nuestra dieta.


Cuando el cuerpo no tiene el combustible necesario para sustentar el proceso anabólico, comienza a destruir músculo para entregarle la energía que necesita, es decir entra en estado de catabolismo muscular.

La dieta



Entonces, para minimizar el impacto del catabolismo muscular, nuestra dieta es clave, ya que la alimentación que tengamos antes, durante y al terminar de correr nos podrá ayudar a evitarlo.


Desafortunadamente, muchos corredores que creen que el crecimiento muscular los puede hacer demasiado musculosos y lentos,  evitan el consumo habitual de nutrientes básicos para la construcción de músculos, como las proteínas.


El problema con este tipo de corredores, con un bajo consumo de proteínas en su dieta, es el riesgo de encontrarse en un constante estado de catabolismo muscular,  lo que puede afectar su recuperación e impide mejorar su rendimiento físico.

UÑA NEGRA O HEMATOMA SUBUNGUEAL

Tomado de la  pagina Atletas.Info

Si tu uña se puso negra después de varios entrenamientos de fondo mirá en esta nota cuál es la solución y cómo podés prevenir para este problema tan frecuente en atletas.

 


Para los corredores de fondo es hasta algo normal perder una uña o tener más de una de color negro. Por lo general, comienza a tomar un color negro y luego termina cayéndose dejando lugar a que crezca una nueva.

Los atletas que entrenan para larga distancia son las principales víctimas de este traumatismo porque los dedos están en contacto con la parte de adelante del calzado por mucho tiempo. Entrenar por circuito con pendiente también puede colaborar en la aparición de esta lesión cutánea. 

Por otro lado, en verano puede aumentar la frecuencia de las lastimadura por roce ya que con las altas temperaturas tus pies puede hincharse más y el calzado te irá más apretado.

Causas:

El término médico para esta lesión de la piel es hematoma subungueal y es producto​​ del roce constante de tu dedo del pie contra la parte delantera de la zapatilla. Lo que sucede es que se rompen los capilares que están debajo de la uña y  formándose un coágulo que puede determinar un dolor intenso (por la presión de la sangre) y la caída de la uña.

Prevención:

  • Para evitar lastimar tus uñas después de entrenamientos prolongados asegúrate de usar el número correcto para tu calzado de running. Si usas un número más pequeños seguramente terminarás padeciendo dolor en tus uñas, sobretodo en la del dedo gordo.  Otro método efectivo de prevención es que cortes tus uñas con regularidad y mantengas secos tus pies, al correr con los pies húmedos aumentás la probabilidad de que se formen ampollas y se debilite tu piel. Otro punto fundamental es que uses medias de correr para que el pie no quede en contacto directo con la costura del calzado. Amarra bien tus zapatillas que se ajusten a tu pie.

Tratamiento:

  • Una vez que tengas una uña del pie negro, lo mejor es dejarlo como está, siempre y cuando puedas manejar el dolor. Para aliviar la hinchazón recuestate y levanta la pierna sobre un almohadón, también puedes aplicar un poco de hielo para aliviar la inflamación. Si la uña tiene que caerse se caerá sola, no la arranques y tampoco hagas fuerza para que se caiga antes de tiempo. A medida que crezca la nueva uña la otra se irá despegando hasta caer.

    Si la zona afectada se sigue inflamando con el paso de los días, toma un color rojizo y el dolor aumenta, tal vez esté infectado. En ese caso, te recomendamos que consultes a un médico.


domingo, 12 de julio de 2015

COMO HIDRATARSE CON CALOR

Tomado de la página www.running.es
Escrito por Nuria Serra

Hay que aprender a beber y reponer aquello que se pierde

Cómo hidratarse con calor 

Hay que beber cuando se tiene sed. Esa sensación es la alarma del cuerpo para equilibrar nuestros fluidos internos. 


Doy por hecho que cualquiera que salga habitualmente a correr en verano tendrá como pautas imprescindibles los siguientes consejos: utilizar tejidos transpirables y gorra, utilizar un filtro solar, disminuir la intensidad, adaptar el horario de entreno a las horas de menos insolación… y sobretodo y para mí la más importante: beber a menudo y reponer aquello que se pierde.

Aunque este último consejo parezca una obviedad, aún hay personas que se ven afectadas por todo un abanico de síntomas que pueden ir desde un simple calambre provocado por un desequilibrio de electrolitos hasta un golpe de calor debido a un aumento de la temperatura corporal por encima de 40ºC fruto del esfuerzo extremo y la deshidratación.
La pregunta del millón en estos casos es: ¿qué debo beber, con qué frecuencia, qué cantidad? y como cualquier pregunta del millón, difícilmente tiene una respuesta única y válida para todos, ya que factores como el peso corporal, el sexo, el clima y la tasa de sudoración son variables que harán que las necesidades a la hora de hidratarse sean individuales.

Debemos beber cuando tenemos sed, ya que si la falta de hidratación puede ser peligrosa, el exceso de ésta también lo puede ser. En realidad se ha demostrado que el reflejo de tener sed es el que nos informa de cómo está nuestro equilibrio de fluidos internos, por tanto, el hecho de que nuestro compañero de carrera beba en cada avituallamiento no significa que nosotros lo tengamos que hacer.

En términos generales, si estamos más de  30 minutos haciendo deporte deberemos beber agua con algún hidrato de carbono añadido y electrolitos. Si el ejercicio dura menos de 30 minutos con agua sola es suficiente. Hay que tener en cuenta que es normal perder un poco de peso durante una carrera, o sea que no hay que alarmarse, en condiciones normales este peso se recuperará en las horas posteriores.

Aunque adaptaremos nuestra  hidratación a las condiciones climáticas y a la demanda de nuestro propio organismo, será igual de importante hacerlo al ritmo de la carrera, con lo que aproximadamente podemos tener como referencia lo siguiente:

Menos de 4 horas (a 12 km por hora): beber entre 1 y 1,2 litros cada hora

Más de 5 horas: (a +- 9k m por hora): beber entre 500 y 600 ml por hora

A pesar de tomar todas estas medidas preventivas para no sufrir una deshidratación, siempre será bueno controlar parámetros fisiológicos como la pérdida excesiva de peso, el color de la orina, y la hinchazón que pueden ser indicativos de si nuestra hidratación está siendo la correcta.
 

INFORMACION SOBRE LAS VITAMINAS